02 de Abril de 2025
Cultural

“Siempre me interesó la fragilidad, yo quería que mi línea tuviera duda”


Foto: unam global .

La retrospectiva de Magali Lara en el Museo Universitario Arte Contemporáneo (MUAC), Cinco décadas en espiral, recibe al espectador con dos piezas de 2025 creadas para la ocasión, los murales Estiro los dedos y La piel son nubarrones negros. Y desde ahí, sin linealidad, siguiendo una espiral, nos lleva al pasado, a los primeros dibujos de la artista elaborados en las décadas de los años 70 y 80

unam global . | Ciudad de México | 01 Abr 2025







Magali Lara (Ciudad de México, 1956), una de las artistas visuales de mayor trascendencia en nuestro país, es una exponente destacada en el dibujo, la pintura, la animación, los objetos, la gráfica y el libro de artista, explorando la tensión entre las presencias y las ausencias, significándolas por igual y proyectando en el espectador la necesidad de dialogar de manera sutil con lo emocional, el deseo, el silencio, lo frágil, lo natural y con los colores y texturas del mundo cotidiano. A decir de la curadora Virginia Roy, en el caso de Lara, la pieza “palpita de forma permanente entre el afuera y el adentro”.


La artista, que cursó estudios en la Escuela Nacional de Artes Plásticas de la UNAM, ha sido miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte en varias ocasiones y ha recibido las medallas de Bellas Artes y al Mérito en Artes por el Congreso de Ciudad de México. Su obra se ha expuesto de manera individual en México, Alemania, Argentina, Estados Unidos, entre muchos otros países.


En Cinco décadas en espiral, los murales de grandes dimensiones que reciben al espectador y se ven desde fuera del museo están elaborados con carbón.


“Trabajo mucho con cuadernos, y de pronto aparecieron estas figuras un poquito monstruosas, a mí me interesa mucho la figura del monstruo. Creo que en esta época viene muy a tono. Los murales anuncian estas cosas negras que también aparecen en una pieza principal. Además, uno parece piedra y el otro árbol, quizá porque me interesa cada vez la crisis del cambio climático y esta mirada a la naturaleza desde otra perspectiva”, comentó Lara.


Un elemento importante en la obra de Lara es la literatura, siempre presente en forma de referencia, de frase, incluso de concepto formal a la hora de crear.




Habitación (1985).


“Tuve la suerte de que mi hermano, Hernán Lara, que acaba de morir, estudió literatura. Él abrió la biblioteca para mí. Los libros me daban consuelo porque de niña no entendía bien por qué los adultos decían algo y hacían lo contrario. Mi mamá mentía y mentía muy bien. Y la literatura trataba de eso, de entender que el mundo no es fácil y que todo tiene que ver con encuentros y desencuentros”, aseguró la pintora.


“Todas las amigas poetas con las que he tenido relación tienen una cosa visual fuerte. A lo largo del siglo XX, el tema del lenguaje y de la imagen es un problema incluso filosófico. En los años 60 y 70, había libros como los de Cortázar donde se jugaba mucho con el diseño y la imagen. La estructura de la escritura me es muy afín. Lo visual lo he ido aprendiendo, pero siempre me es más fácil hablar en términos literarios de cosas de estructura visual. Con la poesía aprendí, por ejemplo, cómo el espacio negativo es tan importante”, recuerda.


Respecto a los motivos vegetales y al tipo de línea que utiliza en sus pinturas y dibujos, rasgo característico de su arte, Lara manifiesta una proximidad con muchas influencias.


“A mí siempre me interesó la fragilidad. Todas las personas somos frágiles. Y yo quería que la línea tuviera pulso, que tuviera duda. Tiene que ver con esta idea que viene de la poesía, que en lo no dicho está lo dicho. Y el mundo vegetal aparece de pronto, como una cosa de apertura y de transformación, de referencia al cuerpo humano. Lo de las flores sí fue una decisión de reutilizar este lenguaje que se supone que somos las mujeres, pero para hablar de otras cosas, de la parte anímica. Cuando tú amas hay algo que se abre. Para los tibetanos y los chinos toda esta cosa floral es típica para describir los órganos”, concluyó.


Cinco décadas en espiral fue curada por Cuauhtémoc Medina y Virginia Roy, quienes mantendrán una charla inaugural con la artista el mismo día de la apertura, el 5 de abril a las 12 horas, en el MUAC.